He considerado oportuno referirme nuevamente a la nueva normalidad que estamos viviendo, pues los tiempos actuales nos presentan retos a los que debemos prestar atención, lamentablemente la difusión de información falsa se ha acentuado, lo cual en el contexto de una crisis sanitaria presenta riesgos mayores.

Los engaños cibernéticos que personas inescrupulosas utilizan para obtener acceso a nuestra información personal, en muchos casos con fines delictivos, son otro serio peligro.

Por lo anterior, hago un llamado para que apliquemos en nuestra vida profana, particularmente en el uso de las redes sociales, la misma discreción y cuidado que empleamos en nuestra vida masónica. Si bien en muchos casos no podemos controlar lo que nos llega por las redes sociales, procuremos ser cuidadosos con lo que abrimos y compartimos con los demás. Si nos llegan mensajes de los que no estamos seguros de su veracidad o de su fuente, apliquemos la siguiente triada: prevenir, validar y consultar, apliquemos esta regla si nos llegan mensajes de procedencia dudosa o desconocida, incluso nuestros contactos de buena fe, muchas veces comparten mensajes, que a la larga resultan ser peligrosos, por lo que siempre debemos estar vigilantes.

Finalmente les extiendo un llamado a todos para que sintamos la confianza de consultar con HH:. o personas de carácter confiable sobre el manejo de redes sociales y plataformas de comunicación, en caso de no estar habituados a su uso.

El entorno virtual también debe ser una oportunidad para vivir la fraternidad y es nuestro deber ayudar a los HH:. que necesiten consejo en cosas que hoy resultan cotidianas, como lo puede ser el participar en reuniones virtuales o mantener la seguridad y discreción de los datos personales en las redes sociales.

Cordialmente:

Philippe Q. Jassoud

Gran Maestro